Hoy tuve el privilegio de presenciar junto a mi familia el vuelo final del Atlantis.
Fuimos hasta Titusville, una ciudad que se encuentra a unos 20 km del lugar del despegue.
Muchísima gente, muchísimo tráfico, muchísimo calor. Pero estar ahí, en este momento histórico, no tiene precio.
PD: Esta foto va dedicada a Rodrigo Iloro.

